domingo, 7 de octubre de 2007

Seca



Hasta para titular este post me siento hoy seca. Esta noche no he dormido bien, demasiadas ideas en mi cabeza batallaban para protagonizar mi próximo cuento. Al final me he levantado y me he sentado delante del ordenador. Aquí sigo, desesperada. Todas las ideas salieron volando por la ventana y me han dejado sola ante la página en blanco.

He releído escritos antiguos, he buscado una imagen inspiradora, he revisado los momentos más importantes y los más ordinarios de mi vida. Nada de eso me ha servido. He recurrido a Internet, a menudo fuente de soluciones. Confieso avergonzada que he escrito en Google “técnicas de desbloqueo”. He utilizado una lista de palabras sugerentes, he jugado con ellas. Los dedos se quedaban atascados entre las teclas del ordenador. He probado a usar una metáfora; pero me ha parecido tan inútil como hacer un gazpacho con sandía. En un momento dado, he abandonado el reto de enfrentarme a la propuesta de la semana del curso de Escuela de Escritores y he bajado el listón hasta “escribir lo que salga sin pensar”. No salía nada. He llorado un rato preguntándome para qué tanto esfuerzo. A media tarde me he tumbado en la cama y he puesto en práctica una técnica de relajación que aprendí hace tiempo a ver si me tranquilizaba. He vuelto al ataque al cabo de un rato; pero ni el precioso atardecer ha logrado hacerme reaccionar. Incluso he escuchado ya no sé cuántas veces Parachutes de Coldplay.

Después de todo esto he mirado el correo por si tenía algún mensaje nuevo y he descubierto un par de avisos de comentarios en mi blog que no había contestado. Vergonzoso. Para dos lectores que tengo y los trato de esta manera. Menuda fiesta sorpresa. He respondido a chusdb que hoy especialmente agradecía sus comentarios y he entrado en el blog del Vendedor, compra venta de nubes, en busca de consuelo e inspiración. Me ha recibido una nube que no merecía. He llorado con su post de África. Me ha emocionado tanto que he intentado dejarle un comentario y, lo que me faltaba, no se ha encontrado la página, no tengo conexión, Internet ha caído. Queda pendiente, Vendedor, está visto que hoy los dioses se han aliado para que no escriba nada, pero te doy más de mil gracias por esa nube que pienso pagarte con un ancla rota, que es como hoy me siento yo. A ver si, por lo menos, consigo resolver el problema de la conexión, aunque eso sí que no está en mis manos.

4 comentarios:

El Vendedor dijo...

Desde el mismo bloqueo del que hablas, recibo este precioso y desinteresado regalo. Gracias por dejarte llevar por las teclas del ordenador. Gracias por subirte a una nube y pagarme con un ancla rota. Llega en muy buen momento. Gracias también dejar que las lágrimas caigan.

ChusdB dijo...

debe ser el día de la sequía de ideas.Toda la lluvia se ha concentrado esta tarde en las calles...
María está buscando su idea,está hoy como un náufrago buscando salidas ante un horizonte inmenso. LLoraba y me ha tocado consolarla. Luego ,cuando se remanse y encuentre la inspiración que busca dejaré que lea tu "Seca".
¡Animo Gloria, a veces hay que dejar que se vacíe totalmente la cabeza para que renazcan nuevas ideas y este proceso cuesta!

Gustavo dijo...

eh.. como se hace un gaspacho con sandía? me dejas la receta? Cuando se me seca la inspiración, recurro a una receta casi infalible (al menos para mí). Olvidate de todo, un café, un cigarrillo y La Vanguardia, hacen milagros ;-).

Gloria dijo...

Gracias, a ti, Vendedor. Hoy me he sentado a escribir, ya más tranquila subida en la nube que cambié por este ancla. Algo saldrá de ahí, ya lo verás. ¡Qué alegría saber que estás ahí y comprendes estas desazones mías! Un beso fuerte.

chusdb, gracias por tus ánimos y por recordarme que la lluvia siempre se lleva los malos aires. Tenemos suerte María y yo de tenerte como una ventanita en ese horizonte inmenso. Ahora me resulta más fácil plantar cara a ese vacío. Besos inspirados.

Gustavo, bienvenido a esta fiesta sorpresa, me ha encantado verte aparecer por detrás de las cortinas. Gracias por la receta inspiradora, echaré mano de ella a ver si antes de que acabe la semana tengo una historia que contar. En cuanto a las sandías, quizás pueda hacer una buena sopa con ellas, pero nunca será un gazpacho :-) Un beso de bienvenida.